lunes, 13 de agosto de 2012

Los no escuchados


Somos seres racionales, nacimos en un mundo racional y nos enseñaron a pensar en forma racional. La racionalidad es la característica que diferencia intrínsecamente al hombre de los demás seres humanos sobre la tierra. Pero... ¿Qué pasa cuando se pierde ese rasgo distintivo del hombre? ¿Cómo hacemos para entender y comprender a aquellas personas que carecen de racionalidad? Todo tipo de prejuicios se eliminan en el Hospital Interdisciplinario Psicoasistencial José Tiburcio Borda, más conocido como El Borda.
                En El Borda las historias se cruzan: hay alrededor de 1.400 internos, profesionales de la salud mental, colaboradores, enfermeros, estudiantes, pacientes ambulatorios y hasta cuestiones políticas. Tiene los rasgos propios de una ciudad: una escuela, servicio penitenciario, una radio, sala de cine y teatro. Sin embargo, carecen de gas y viven en condiciones insalubres. Y aunque sean las voces menos escuchadas por la falta de cordura, se expresan mediante su revista anual "Corpiños en los ojos":
                                                     
“Quemado por fuera por dentro, con su discurso discontinuo se entrego a la guardia del hospital a mediados de abril como un fugitivo vencido por el desierto, en un Borda sin gas le dijeron que la nueva ley prohibía su internación, de nuevo a la calle la intemperie escribió un final que el ya no dirigía y en la que ni siquiera tenia el papel de protagonista, no el de malo, el 11/05 atacó al presidente de un colegio judío de once, lo detuvieron, dormía en la calle, era la sombra delirada del que habíamos conocido, con costras en la piel, un pulover manchado y el pelo corto y sucio. Los medios encendieron la bola de espejos de la desinformación y se pudo escuchar de todo, atentados antisemita, fascista, anarquista: Loco”

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